Ella sonreia todo el tiempo, todo el mundo la creia feliz, hasta que una, una sola persona la miro a los ojos y supo atraves de una sola mirada que a la persona que tenia de cara sonriendo como si no hubiese un mañana, estaba tocada y hundida para siempre.
Paola Asensio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario